Abogado mercantil vs abogado civil: diferencias clave

Los precios indicados en los articulos del blog son estimaciones generales, para obtener un presupuesto más preciso y adaptado a tus necesidades, te recomendamos solicitar un presupuesto personalizado.

PRESUPUESTO GRATIS ANTES DEL SERVICIO

¿Necesitas más información? ¡Llámanos YA sin compromiso!

Contenido

Cuando una persona busca asesoramiento legal en España, suele encontrarse con distintos perfiles de abogados: civilistas, mercantilistas, penalistas, laboralistas… A menudo se confunden las especialidades, especialmente entre el abogado civil y el abogado mercantil, porque ambos se ocupan de asuntos relacionados con contratos, patrimonios, herencias o empresas. Sin embargo, sus ámbitos de actuación son distintos, y conocer bien esas diferencias resulta esencial para saber a quién acudir en cada momento.

En este artículo voy a explicar, desde mi experiencia como abogado, cuáles son las diferencias reales entre un abogado mercantil y un abogado civil, qué materias abordan, en qué situaciones necesitas a uno u otro y cómo puede beneficiarte contar con un despacho especializado en derecho mercantil cuando se trata de cuestiones empresariales.

Llevamos más de 10 años trabajando el derecho mercantil, asesorando tanto a empresas como a particulares en situaciones que van desde la Ley de la Segunda Oportunidad hasta concursos de acreedores o conflictos societarios. Somos tres abogados especializados en mercantil y, precisamente por ello, podemos hablar con conocimiento de causa de qué hace diferente a nuestro trabajo frente al de un abogado civil.

1. Marco normativo: el Código Civil frente al Código de Comercio

La primera gran diferencia entre un abogado civil y un abogado mercantil está en el marco normativo en el que se apoyan.

  • Abogado civil: trabaja principalmente con el Código Civil, que regula las relaciones entre personas físicas o jurídicas en aspectos generales de la vida cotidiana: herencias, divorcios, compraventa de bienes, obligaciones y contratos.
  • Abogado mercantil: se rige sobre todo por el Código de Comercio y por una gran cantidad de leyes especiales que afectan al tráfico económico y empresarial (Ley de Sociedades de Capital, Ley Concursal, Ley de Competencia Desleal, Ley de Propiedad Industrial, entre muchas otras).

En resumen: el civilista se centra en relaciones jurídicas generales, mientras que el mercantilista se enfoca en relaciones económicas y empresariales.

2. Objeto de estudio: persona particular vs empresa

Otra diferencia fundamental está en a quién asesoran.

  • El abogado civil suele trabajar para personas físicas en asuntos familiares, patrimoniales o contractuales. Ejemplos: un divorcio, una herencia, un contrato de compraventa de vivienda, una reclamación de cantidad entre particulares.
  • El abogado mercantil asesora normalmente a empresas, autónomos o sociedades. Ejemplos: constitución de sociedades, conflictos entre socios, fusiones y adquisiciones, concursos de acreedores, contratos mercantiles complejos.

En nuestro despacho lo vemos a diario: muchas veces nos llegan clientes que empezaron con un problema aparentemente “civil” (un contrato simple) pero que, al estar vinculado a una empresa, en realidad requiere de un abogado mercantil.

3. Tipología de contratos: civiles vs mercantiles

Aunque tanto el derecho civil como el mercantil regulan contratos, la naturaleza de estos es distinta.

  • Contratos civiles: se celebran entre particulares, con un fin personal o familiar (compraventa de un coche, arrendamiento de vivienda, préstamo entre particulares).
  • Contratos mercantiles: se celebran con un fin económico y profesional, vinculados al tráfico empresarial (contratos de distribución, franquicia, agencia, suministro, compraventa internacional).

Nosotros redactamos y revisamos contratos mercantiles constantemente. Y lo hacemos porque sabemos que un error en una cláusula puede costar a la empresa miles de euros. Esa diferencia técnica es clave: el civilista protege intereses individuales; el mercantilista protege intereses empresariales.

4. Conflictos entre particulares vs conflictos societarios

El abogado civil está habituado a resolver conflictos entre particulares: un impago, un incumplimiento contractual, una herencia mal repartida.

El abogado mercantil, en cambio, afronta conflictos entre socios de empresas: impugnación de acuerdos de junta, derecho de separación del socio, pactos parasociales, ampliaciones de capital injustas.

En nuestra experiencia, hemos intervenido en decenas de disputas societarias. Sabemos que estos conflictos son especialmente delicados porque no afectan solo al patrimonio de las personas, sino a la continuidad de la empresa y a los puestos de trabajo que dependen de ella.

5. Responsabilidad patrimonial: individual vs empresarial

  • Abogado civil: se centra en la responsabilidad patrimonial individual, es decir, cómo responde cada persona con su patrimonio ante deudas u obligaciones.
  • Abogado mercantil: analiza también la responsabilidad patrimonial de los administradores de sociedades, que en muchos casos puede llegar a ser personal si se demuestra dolo, negligencia grave o incumplimiento de deberes.

Aquí es donde entra en juego uno de los temas más delicados del derecho mercantil: la protección del patrimonio personal del empresario. Llevamos años asesorando a administradores para evitar que se vean arrastrados a responder con sus bienes por problemas de la empresa.

6. Procedimientos judiciales: civil vs mercantil

En el ámbito procesal también existen diferencias.

  • Procesos civiles: divorcios, desahucios, reclamaciones de cantidad entre particulares, nulidad de contratos civiles.
  • Procesos mercantiles: concursos de acreedores, impugnación de acuerdos sociales, responsabilidad de administradores, litigios derivados de contratos mercantiles.

En los juzgados mercantiles hemos defendido a muchos clientes en concursos de acreedores, aplicando también la Ley de la Segunda Oportunidad cuando eran autónomos. Esto nos da una perspectiva práctica que diferencia claramente lo mercantil de lo civil.

7. Clientes típicos: familias vs empresas

  • Cliente de un abogado civil: familias que quieren hacer testamento, parejas en proceso de divorcio, particulares que reclaman indemnizaciones.
  • Cliente de un abogado mercantil: sociedades limitadas, autónomos, startups, pymes, administradores que buscan blindar su responsabilidad.

Por eso decimos que la gran diferencia está en que el abogado civil protege intereses personales y familiares, mientras que el abogado mercantil protege intereses empresariales y profesionales.

8. Especialización y experiencia

Aunque ambos abogados comparten una formación de base en Derecho, la especialización marca la diferencia.

Un abogado civilista puede asesorar en temas patrimoniales, pero cuando se trata de sociedades, pactos de socios o concursos de acreedores, lo más adecuado es acudir a un abogado mercantil.

Nuestra experiencia de más de 10 años en derecho mercantil nos ha permitido ver que el conocimiento técnico es esencial: muchas veces nos llegan casos mal planteados por abogados que no eran especialistas en mercantil, y corregir esos errores siempre es más difícil que prevenirlos.

9. Cuándo acudir a un abogado civil y cuándo a un mercantil

Casos típicos de abogado civil:

  • Divorcios y separaciones.
  • Custodia de hijos.
  • Herencias y testamentos.
  • Contratos entre particulares.
  • Reclamaciones de cantidad entre particulares.

Casos típicos de abogado mercantil:

  • Constitución de sociedades.
  • Conflictos entre socios.
  • Concursos de acreedores.
  • Ley de la Segunda Oportunidad para autónomos.
  • Contratos mercantiles complejos.
  • Responsabilidad de administradores.

10. Conclusión: dos ramas distintas pero complementarias

El abogado civil y el abogado mercantil son dos perfiles distintos, aunque a veces se complementan. Mientras el civil protege intereses personales y familiares, el mercantil protege intereses empresariales.

Nuestra experiencia en derecho mercantil nos ha demostrado que lo importante es elegir al abogado adecuado para cada situación. Llevamos más de una década trabajando con empresas y particulares que buscan apoyo en temas como la Segunda Oportunidad, concursos o problemas de socios. Sabemos que la diferencia no está solo en la ley que se aplica, sino en la mentalidad: el civil piensa en la persona; el mercantil piensa en la empresa como motor económico.

Por eso, la próxima vez que te preguntes si necesitas un abogado civil o un abogado mercantil, piensa primero en el contexto: ¿es un asunto personal o empresarial? Esa será la clave para elegir bien y proteger de verdad tus intereses.

PRESUPUESTO GRATIS ANTES DEL SERVICIO

¿Necesitas más información? ¡Llámanos YA sin compromiso!

Nombre
¿Hablamos?
Pide cita
Abogados Mercantiles - Ley de la Segunda Oportunidad
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.